Carta a mi padre Ricardo Medem
La Senda de la Vida El Argali macho más viejo y valiente no sabe cuántas sendas podrá recorrer aún. Sólo sabe que su peregrinar es cada vez más lento y cansado y que una noche- ¿será ésta?- los lobos, los leopardos de las nieves, la nieve, el frío y el agotamiento harán que esa sea ya su última senda y que esa sea ya su última estrella. No importa; otro Argali será el guerrero que busque la victoria, tomará el relevo y continuará la senda guiando la manada. No importa; las estrellas siguen ahí para conducirle, y mientras unas desaparecen y se extinguen en el abismo infinito, otras aparecen nuevas, más brillantes, más altas y distantes, como retos ilusionados de tu vida. La Senda del Argali está ahí para recorrerla y las estrellas están ahí para guiarte, seguir su rastro e intentar alcanzarlas. (Capítulo La Senda del Argali. Tras la estrella más alta, 2002. Ricardo Medem Sanjuan). Escribiste que “Los trofeos más grandes, como ocurre en la vida, son también los más difíciles e inaccesibles…y están ahí, más arriba, junto a las rocas del cielo”. Has conseguido el trofeo más grande, no te preocupes, no necesitas escalar otra montaña más; has llegado a la meta y has ganado. Hace algunas noches ocurrió un suceso extraño en las cordilleras más remotas de Asia, en el Alto Altai y en el Pamir Afgano. Fue sólo en las cimas más altas, las más inaccesibles. Todos los animales que allí habitan se pararon de repente, fue sólo un instante, intenso, pero un instante. Miraron todos a la vez en la misma dirección; había argalis, markhores, íbices, yaks, lobos , pumas de las nieves... Todos quedaron inmóviles, como inducidos, al mirar hacia lo lejos; por encima de los picos más altos, por encima del crepúsculo y sobre un cielo ya negro vislumbraron por un instante, un sólo instante, el paso de una estrella fugaz que les atrajo la mirada con una fuerza sobrenatural. La estrella se fue hacia el cielo y a los pocos segundos desapareció. Gonzalo Medem MacLellan |
|
Obituario de Ricardo Medem Sanjuán Con tristeza, comunicamos que Ricardo Medem Sanjuán ha fallecido en la noche del 24 de noviembre de 2009, por complicaciones post-operatorias tras una intervención quirúrgica que había superado con éxito. Ricardo será recordado con afecto y admiración por todos cuantos le tratamos, por su bonhomía, por sus cualidades como empresario, cazador y escritor y por haber logrado innumerables premios, distinciones, reconocimientos, tanto en el mundo venatorio como empresarial. Nacido en Madrid, en 1932, padre de seis hijos, Genoveva, Ricardo, Mª Eugenia, Walter, Gonzalo y Jaime, Doctor Ingeniero Agrónomo, Presidente y CEO durante muchos años de John Deere Ibérica, Consejero de la Fundación Weatherby International, Presidente y fundador de Fundación Natura, fundador de Cazatur, empresa pionera de España del turismo cinegético, siempre destacó por su gran dedicación a la caza y a la gestión de los espacios naturales. Muy interesado en la formación de la juventud, instituyó el “Premio Ricardo Medem” para jóvenes cazadores, cuyo depositario es la Real Federación Española de Caza, con quien colaboró en diversos proyectos a lo largo de los años. Esta faceta educadora la desarrolló igualmente en sus escritos, tanto en artículos y reportajes como en sus libros, de entre los destaca su última obra “ La Grandeza de la Caza ”, de la que llegó a publicar el Volumen I, estando el II en preparación. Entre sus reconocimientos venatorios sobresales el Premio Weatherby que obtuvo en 1997, el Culminum Magister, obtenido en 2008 y el Carlos III. |
Descanse en Paz |